Por qué debes contratar a un Project Manager para tus proyectos inmobiliarios
¿Cuál es la mejor forma de acometer un proyecto de construcción para conseguir mis objetivos? ¿Quién compondría el equipo más adecuado? ¿Qué aspectos debo tener en cuenta en mi Plan de Negocio? ¿Qué riesgos y oportunidades presenta el proyecto?

Los Project Managers o Gestores de Proyectos Inmobiliarios o de Arquitectura, Ingeniería y Construcción, son los profesionales que pueden dar respuesta a estas y otras muchas interrogantes que cualquier promotor enfrenta cuando se plantea un desarrollo inmobiliario de cualquier tipo.
¿Y qué va a aportar un buen Gestor de Proyectos a un promotor inmobiliario o inversor?
-
- La defensa de los objetivos del proyecto, desde la neutralidad que supone no ser ni el arquitecto o ingeniero del proyecto, ni la empresa constructora, ni cualquier otro agente con sus propios intereses. E idealmente alinear los intereses de todas las partes, de modo que el éxito del proyecto sea también el de todos los involucrados.
- El diseño de la estrategia y su correcta ejecución. Tan importante es planificar adecuadamente la mejor manera de desarrollar el proyecto como hacerlo posible, desde la fase de viabilidad, pasando por el diseño o la construcción y entrega final. La estrategia implica determinar qué perfil de profesionales y empresas son necesarias para el proyecto en función de sus características y los objetivos previstos, cual es la forma idónea para contratarlas y el momento idóneo para hacerlo. La ejecución supone coordinar al equipo de proyecto, gestionando los recursos disponibles del modo más eficiente, monitorizando el cumplimiento de los objetivos, ya sean de plazos, coste, calidad, alcance, sostenibilidad, niveles de riesgo, etc., anticipando las posibles eventualidades y solucionando aquellas que puedan surgir.
- La facilitación de las comunicaciones y gestiones, asegurando que todos los equipos involucrados en el proyecto cuentan con la información adecuada y que las decisiones se toman y transmiten con la diligencia y agilidad requeridas. También se asegura que el cliente esté siempre y puntualmente informado de todos los aspectos relevantes, evitando sobrecargar con información irrelevante y acudiendo con soluciones y no con problemas.
- Obtención de ofertas competitivas, gracias al conocimiento del mercado, industriales y empresas, así como la evolución de los precios. Esto permite a los Project Managers valorar las propuestas recibidas desde un punto de vista económico y técnico y determinar si se trata de ofertas que cumplen con los requisitos y garantías que cada proyecto requiere.
- Aportaciones de valor al proyecto, defendiendo en todo momento los objetivos y priorizando y equilibrando los diferentes requisitos, proponiendo o facilitando aquellos ajustes o cambios que puedan ser necesarios adoptar para la consecución de estos.
- Anticipar los riesgos y oportunidades que presenta el proyecto, trabajando para evitar o contener los aspectos negativos y maximizar los positivos. La correcta evaluación de estos factores y su posterior monitorización y gestión puede suponer la diferencia entre el éxito o el fracaso del proyecto y es fundamental para la reducción de incertidumbres.
Con todo ello el Project Manager consigue aumentar muy significativamente las probabilidades de éxito de cualquier proyecto inmobiliario, minimizar la incertidumbre y aportar tranquilidad y profesionalidad a cualquier promotor que haya confiado en su gestión, mejorando la satisfacción tanto del inversor como del cliente final.
Si además el Project Manager vincula sus honorarios con el éxito del proyecto, muestra de forma aún más evidente su compromiso con la consecución de los objetivos.
En Vivare siempre ofrecemos a nuestros clientes que una parte de nuestros honorarios dependa del éxito del proyecto, en las mismas condiciones que proponemos para el resto de involucrados, de manera que todos estemos alineados en torno a los mismos objetivos.
Pero ¿Cuáles son las principales funciones del Project Management?
-
- Conocer y asimilar los intereses y objetivos de su cliente para proponerle la mejor forma de conseguirlos a través de los proyectos que gestiona.
- Establecer la estrategia idónea para desarrollar los proyectos, incorporando a los profesionales y empresas en el momento más adecuado para que puedan maximizar el valor de su aportación.
- Desarrollar las condiciones para facilitar que todo el equipo de proyecto cumpla con sus objetivos.
Lo idóneo es contar con un Project Manager desde las fases iniciales de los proyectos, de manera que todas las decisiones que se puedan tomar vayan orientadas al cumplimiento de los objetivos y requisitos del promotor.
¿Y qué va a aportar un buen Gestor de Proyectos a un promotor inmobiliario o inversor?
-
- La defensa de los objetivos del proyecto, desde la neutralidad que supone no ser ni el arquitecto o ingeniero del proyecto, ni la empresa constructora, ni cualquier otro agente con sus propios intereses. E idealmente alinear los intereses de todas las partes, de modo que el éxito del proyecto sea también el de todos los involucrados.
- El diseño de la estrategia y su correcta ejecución. Tan importante es planificar adecuadamente la mejor manera de desarrollar el proyecto como hacerlo posible, desde la fase de viabilidad, pasando por el diseño o la construcción y entrega final. La estrategia implica determinar qué perfil de profesionales y empresas son necesarias para el proyecto en función de sus características y los objetivos previstos, cual es la forma idónea para contratarlas y el momento idóneo para hacerlo. La ejecución supone coordinar al equipo de proyecto, gestionando los recursos disponibles del modo más eficiente, monitorizando el cumplimiento de los objetivos, ya sean de plazos, coste, calidad, alcance, sostenibilidad, niveles de riesgo, etc., anticipando las posibles eventualidades y solucionando aquellas que puedan surgir.
- La facilitación de las comunicaciones y gestiones, asegurando que todos los equipos involucrados en el proyecto cuentan con la información adecuada y que las decisiones se toman y transmiten con la diligencia y agilidad requeridas. También se asegura que el cliente esté siempre y puntualmente informado de todos los aspectos relevantes, evitando sobrecargar con información irrelevante y acudiendo con soluciones y no con problemas.
- Obtención de ofertas competitivas, gracias al conocimiento del mercado, industriales y empresas, así como la evolución de los precios. Esto permite a los Project Managers valorar las propuestas recibidas desde un punto de vista económico y técnico y determinar si se trata de ofertas que cumplen con los requisitos y garantías que cada proyecto requiere.
- Aportaciones de valor al proyecto, defendiendo en todo momento los objetivos y priorizando y equilibrando los diferentes requisitos, proponiendo o facilitando aquellos ajustes o cambios que puedan ser necesarios adoptar para la consecución de estos.
- Anticipar los riesgos y oportunidades que presenta el proyecto, trabajando para evitar o contener los aspectos negativos y maximizar los positivos. La correcta evaluación de estos factores y su posterior monitorización y gestión puede suponer la diferencia entre el éxito o el fracaso del proyecto y es fundamental para la reducción de incertidumbres.
Con todo ello el Project Manager consigue aumentar muy significativamente las probabilidades de éxito de cualquier proyecto inmobiliario, minimizar la incertidumbre y aportar tranquilidad y profesionalidad a cualquier promotor que haya confiado en su gestión, mejorando la satisfacción tanto del inversor como del cliente final.
Si además el Project Manager vincula sus honorarios con el éxito del proyecto, muestra de forma aún más evidente su compromiso con la consecución de los objetivos.
En Vivare siempre ofrecemos a nuestros clientes que una parte de nuestros honorarios dependa del éxito del proyecto, en las mismas condiciones que proponemos para el resto de involucrados, de manera que todos estemos alineados en torno a los mismos objetivos.
[/vc_column_text][/vc_column][/vc_row]
